COLAR DE ESCARABAJO DE TUTANKAMÓN
El collar de escarabajo con pectoral del sol naciente en el horizonte es uno de los más finos entre los numerosos pectorales encontrados en los tesoros del rey Tut. Presenta un gran escarabajo de lapislázuli en el centro, flanqueado por dos uraei o cobras erguidas. El escarabajo, parado en una barca solar, empuja un disco de cornalina que representa el sol naciente y esta flanqueado por símbolos de estabilidad, larga vida y belleza.
El collar tiene una elaborada cadena que consta de uraei y escarabajos en signos de festivales de Heb. Cada correa tiene un borde de cuentas a ambos lados, y las las placas están unidas mediante un trabajo de cuentas de cuatro hilos en la parte posterior, que pasapor ojales fijos en las placas. Las correas terminan con elementos de oro curvados que llevan buitres de cloisonné, la personificación de Nekhbet, la diosa protectora del rey como gobernante del Alto Egipto.
LA DAGA DE LOS CIELOS
En 1925, dentro de los envoltorios funerarios del faraón Tutankamón, el arqueólogo Howard Carter descubrió la famosa daga de hierro del Tut. El mango de este puñal está exquisitamente decorado con granulación de oro e incrustraciones de vidrio, con la base del mango hecha de cristal de roca. La dega de hierro está protegida por una hermosa funda dorada.
Escondida entre los vendajes de la momia, Carter descubrió una daga que parecía estar fuera de lugar. El problema no estaba en la funda dorada, sino en su hoja de hierro resplandeciente, un metal que los egipcios no aprendieron a fundir hasta siglos después de la muerte de Tutankamón.
En 2016, mediante un examen de rayos X, se confirmó que el hierro de la daga contiene altos niveles de níquel. Para los egipcios, que envolvieron el puñal cerca del cuerpo de su rey, fue un regalo de los dioses. La daga de hierro de Tutankamón se correlaciona estrechamente con composición meteórica, incluida la homogeneidad, lo que indica que el puñal fue, ciertamente, forjado con hierro de un meteorito.
SANDALIAS DE TUTANKAMÓN
Este par de sandalias está hecho de cuero y tiene representaciones de enemigos en las suelas. Se muestran a cuatro figuras humanas que representan a vecinos asiáticos y africanos, quienes eran lo enemigos tradicionales de Egipto. Los hombres están representados como prisioneros, postrados con los brazos aatados detrás de la espalda.
El rey Tutankamón simbólicamente pisoteaba a sus enemigos cuando llevaba sus sandalias. Estas sandalias de cuero están adornadas en la parte superior e inferior por los nueve arcos, símbolos de los enemigos tradicionales de Egipto.
En el arte y simbolismo del antiguo Egipto, los enemigos podrían representar la capacidad del rey para conquistar y someter fuerzas opuestas. También podrían reflejar el deseo del rey de protección y la creencia en las propiedades mágicas o simbólicas de tales representaciones.
PREPARACIONES PARA EL MÁS ALLÁ
MOMIFICACIÓN
Un proceso ritual de 70 días llevado a cabo por los sacerdotes para preservar y preparar el cuerpo de los miembros de la realeza fallecidos para la vida en el más allá.
1 EXTIRPACIÓN DE LOS ÓRGANOS
Los sacerdotes lavaban el cuerpo del difunto y le extraían los pulmones, los intestinos, el estómagoy el hígado, para almacenarlos en vasos canopos con tapones en forma de los cuatro hijos de Horus. Cada dios protegía un órgano específico.
Extrañamente, los órganos del rey Tut se colocaron en vasos canopos con tapones idénticos, todos representando al joven faraón, y se almacenaron en un cofre calcita.
2 PREPARACIÓN DEL CUERPO
Los embalsamadores extraían el cerebro y dejaban el corazón en el cuerpo, a veces embalsamado, a veces no. El corazón era escencial para el juicio final.
El cuerpo eviscerado del fallecido se lavaba con agua y vino, se llenaba de natrón (un agente secante), lino y resinas aromáticas y se dejaba secar durante semanas.
El cerebro de Tutankamón fue extraido y desechado.
3 VENDAJE DE LA MOMIA
En una serie de rituales a lo largo de 15 días, los sacerdotes envolvían todo el cuerpo con vendas de lino para mantenerlo firme e intacto, con los brazos cruzados sobre le pecho como el dios Osiris. Los amuletos colocados entre las capas de lino imbuían al difunto de poderes sobrenaturales. Sobre la cabeza y los hombros se colocaba una máscara funeraria que representaba al faraón muerto.
Los egipcios creían que los dioses tenían piel dorada y cabello hecho de lapislázuli. La máscara dorada del rey Tut es una obra maestra con ureo doble de oro macizo con incrustraciones de cornalina vítrea y lapislázuli sobre unos ojos de cuarzo y obsidiana de gran realismo. Ciento cincuenta amuletos, joyas y otros artículos se colocaron entre las vendas de la momia del rey Tut. Al igual que la máscara, muchos tenían inscritos hechizos protectores.
4 PROTECCIÓN DE LA MOMIA
Antes de sellar la tumba, los sacerdotes llevaban a cabo la ceremonia de la Apertura de la boca, que permitía al difunto respirar, hablar, beber y comer en el más allá.
La momia del rey Tut fue colocada en un ataúd dorado en el interior de una serie de ataúdes cada vez de mayor tamaño y puesta en un sarcófago. Cuatro templetes bañados en oro grabados donde figuraban diosas protectoras envolvieron el pesado sarcófago, proporcionando una última capa de protección contra espíritus malignos y ladrones de tumbas.
5 CEREMONIA DE PESAJE DEL CORAZÓN
En el Juicio Final, el difunto se enfrentaba a un jurado de dioses, presidido por Osiris, dios del Inframundo. El dios con cabeza de chacal, Anubis, colocaba el corazón del difunto en una balanza. Sólo un corazón puro, libre de pecado, podría cologar en equilibrio perfecto con una pluma de la diosa Maat. Con esta prueba de una vida ejemplar, el fallecido se convirtió en inmortal y entró al más allá.
6 EL MÁS ALLÁ
Para los antiguos egipcios, la vida en Egipto representaba la perfección. El más allá, con sus campos verdes, fértiles y bien regados, sus ríos caudalososy sus animales, era aún más idílico.
La tumba del rey Tut estaba repleta de todo lo que necesitaría para el más allá, incluidas 413 estatuillas de shabtis. El rey Tut, una vez renacido como inmortal, podía convocar a estas figuras sirvientes para que realizaran cualquier tarea servil necesaria para asegurar que su vida en el paraíso reflejara su vida en Egipto.